9/9/17

Septiembre: el mes del Inmigrante en B.A.

"La mayoría de quienes habitamos este país descendemos de los barcos" nos dicen desde chicos y la frase se nos queda en la memoria como tantas otras enseñanzas. A finales del siglo XIX nuestro país fue testigo de una de las oleadas migratorias más importantes de la historia y desde entonces, gracias a una constitución que supo albergar y proteger a "todos los hombres de bien que quisieran habitar el suelo argentino" la realidad cambió y lo convirtió en uno de los espacios más cosmopolitas de América del sur. Pero lo más interesante fue que aquel proceso migratorio no terminó  cuando las tormentas del viejo mundo comenzaron a retirarse sino que, por el contrario, debido a conflictos en otros sitios y los deseos de espíritus que no nacieron para estar anclados a una tierra fija esa tendencia siguió en aumento posibilitando que, en la actualidad, haya en nuestro país más de sesenta colectividades de todo el mundo que a diario comparten sus culturas, creencias, valores y costumbres enriqueciendo el espacio en el que vivimos.

Teniendo en cuenta esta tendencia y característica inevitable de nuestra identidad, desde el año 2009 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió crear el programa B.A. Celebra, con el fin de promover la integración y el intercambio con diferentes colectividades compartiendo sus fechas patrias y sus costumbres en un espacio común, que no es otro que la emblemática Avenida de Mayo. Así es como desde entonces, los vecinos de la ciudad pueden disfrutar de manera gratuita de los festejos de efemérides y de lo mejor de las colectividades griega, judía, rusa, boliviana, chilena, china, coreana, búlgara, española, lituana, italiana, eslovena, escocesa, ucraniana, japonesa, armenia, irlandesa, croata, uruguaya, dominicana, paraguaya, portuguesa, brasilera, polaca, libanesa, colombiana, peruana y vasca.

2/9/17

Purmamarca: la eterna tierra del arco iris

Mi primer contacto con Purmamarca fue en el año 2004, cuando a poco del estallido económico acaecido en nuestro país, la situación obró a  favor para que muchos se volcaran a conocer las maravillas que tenemos y que muchas ocasiones, son postergadas en pos de otros destinos. Así es como por entonces decidí recorrer el norte y caí literalmente rendido ante muchos de los lugares que visité durante aquella estadía. Recuerdo que al llegar a Purmamarca me pregunté como era posible que tamaña maravilla permaneciera escondida entre un cruce de rutas y cerros coloridos y me alegró saber que, pese a estar en Jujuy que era una provincia con un desarrollo turístico en aumento, aún, era un sitio donde se podía estar sin tener que sobrevivir en medio de una aglomeración de turistas voraces por sacar la foto icónica o comer el plato típico.

De aquella experiencia jamás olvidaré una larga sentada en la plaza central oyendo un grupo de jóvenes que entonaban clásicos del folklore con guitarras y charangos, las charlas con los vendedores del mercadillo, la caminata silenciosa por las callejuelas anaranjadas y la paz que flotaba en el ambiente como consecuencia de la poca gente que merodeaba el pueblo. Dos años después de aquel enamoramiento y ante los primeros síntomas de la abstinencia norteña decidí regresar, en plan de paso hacia mi destino final que implicaba pasar un mes en tierras bolivianas descubriendo los vestigios del imperio incaico en las principales ciudades del país. 

Pero al llegar me dí cuenta de que Purmamarca no era la misma y que algo, no sabía aún que, estaba cambiando (tiempo después descubrí que era la mezcla de avasallante de la tecnología y la brutal explotación turística). Entre algunos de esos cambios visualicé los novedosos de conección wi-fi en las tiendas locales y la construcción de una hostería en pleno corazón del pueblo, pensada bajo las más estrictas normas de los hoteles boutique y que brindaría al turismo "internacional" y de "nivel" la posibilidad de tener una estadía de primer mundo mientras hacían la parodia de sobrevivir en el tercero.

29/8/17

Excursiones N.O.A: Arte guanuco en Humahuaca

En la ruta 9 camino hacia Humahuaca se encuentra Uquía, uno de esos pueblitos jujeños que, si bien no forman parte de los circuitos oficiales, vale la pena visitar. El pueblo si bien  es pequeño y con poca población, es poseedor de varios  espacios interesantes y que le dan la identidad que tanto lo caracteriza. 

Por un lado, en él  reposa  la iglesia más sencilla pero repleta de pinturas de ángeles arcabuceros traídos de Cuzco, exhibe  paisajes dignos de pinturas costumbristas  y posee un centro artesanal conocido como Arte guanuco, donde además de observar cómo se realiza el proceso de fabricación artesanal de las típicas cerámicas jujeñas puede comprarse productos de todo tipo en la tienda que se encuentra en la entrada del recinto. La visita a Arte guanuco es una experiencia que recomiendo hacer ya que no existen demasiadas posibilidades de  ver en vivo y en directo como los artesanos llevan a cabo su trabajo y mucho menos en un ambiente al aire libre, rodeado de cerros y pastizales que le otorgan  a la visita una cualidad que la harán inolvidable.

El elemento que más llama la atención a la entrada es el guanaco gigante que muchos llaman “el guanaco de Troya” dada su similitud con el famoso caballo de Troya de la mítica fábula griega. A un costado de ésta otros dos camélidos ofician de guardianes y al lado de ellos, los turistas pueden observar una serie de guanacos, llamas y vicuñas verdaderas que conviven en un pequeño hábitat artificial que les prepararon para la ocasión. Ahora bien, más allá dela entrada monumental del guanaco gigante la otra puerta de acceso al predio (materializada en una especie de tranquera de hierro con figuras representativas) no es menos llamativa y vale la pena detenerse unos minutos para observarla.

26/8/17

Parque Los Cardones: una muestra de diversidad andina

Parque Nacional Los Cardones
Cuando se va a Cachi desde la ciudad de Salta -y se toma la ruta nacional 33 en Payogasta- es aconsejable hacer una parada y adentrarse por unos minutos en el maravilloso ecosistema que propone el Parque Nacional Los Cardones. Ubicado en la zona centro-oeste de la provincia, el inmenso parque le regala al visitante una vista digna de una pantalla cinematográfica, cargada de color, exotismo y algunas historias transmitidas de generación en generación dando cuenta del pasado glorioso previo a la conquista española y que lo tuvo como escenario.

Apenas se atraviesa el cartel que oficia informalmente como ingreso al parque,las ondulaciones casi pictóricas del suelo dejan ver la multitud de cardones que pueblan el espacio. Allí es donde la experiencia de cada viajero se vuelve una experiencia única e irrepetible, ya que al poder desplazarse libremente entre ellos, tendrá la posibilidad de fotografiarlos, observar sus extremadas alturas (algunos llegan a medir hasta 10 metros)  y disfrutar del contraste cromático que proponen la majestuosidad de los andes y los cielos diáfanos característicos de la zona.

15/3/17

Montevideo hiperrealista

Los vaivenes económicos de nuestro país a veces hacen que Uruguay como destino se vuelva tanto o más imposible que visitar una capital europea. En los últimos años los cambios de la economía uruguaya (tan estable que llevó a que a Uruguay se la considere la Suiza de Sudamérica) contrastó notablemente con nuestro proceso inflacionario, las restricciones cambiarias, la insostenible paridad dolar-peso y algunas otras medidas que mejor olvidarlas y dejarlas en el pasado. Pero lo cierto es que por todas aquellas causas, en los últimos cinco años, planear una escapada a Montevideo podía poner en peligro el bolsillo no sólo estando allí sino cuando a nuestro regreso el resumen de tarjeta de crédito acusaba un verdadero cataclismo financiero.

Por suerte los tiempos y las economías cambiaron provocando que el famoso charco se acortara y nos sea más fácil volver al querido paisito, ese que tantas felicidades nos ha dado a quienes amamos los viajes y nunca nos olvidamos de que, en muchos casos, fue el punto de partida para largarnos a experimentar el mundo más allá de los límites de Ezeiza o de la terminal de Buquebús. Así es como después de cinco años sin estar allí, un día volví.

8/2/17

Museo Pompidou: un señor de cuatro décadas

Son las 9 de la mañana de un frío invierno parisino. La fuente Stravinsky frente al coloso de coloridos caños expuestos apenas alberga los primeros turistas que llegan hasta allí para iniciar la fila de ingreso a la mega muestra de Salvador Dalí. Dicen que la exposición es una de las más importantes de los últimos tiempos y quizás esa sea la razón por la cual, tres horas antes de la apertura del museo, los primeros asistentes comienzan a llegar, café en mano y excesivamente abrigados para paliar las inclemencias del viento matinal que sopla desde el Sena.

Los curadores de la muestra no podrían haber encontrado mejor lugar que ese para exhibirla. El Pompidou cuenta con una de las infraestructuras museísticas mas importantes de Europa y, año tras año, recibe cerca de 7.000.000 de turistas que llegan hasta sus puertas para disfrutar de la colección de arte contemporáneo más completa del mundo (Solo comparables a las del Moma de Nueva York o la Tate Modern de Londres). Y lo cierto es que ese rito se cumple de manera inexorable  desde hace 40 años y ni siquiera los vaivenes políticos o económicos de la vida francesa  lograron que las visitas decayeran puesto que, desde apenas inaugurado a fines de los años setenta, se transformó en uno de los lugares al que todo amante del arte quisiera visitar al menos una vez en la vida.

21/5/16

Cementerio de Azul: la obra cumbre del Arq. Salamone


1.
EL ÁNGEL EXTERMINADOR 

- Hay mucha gente a la que le da miedo pararse debajo de su espada porque parece que se las va a clavar, me dice una antropóloga de la que nunca sabré su nombre y que, ante mi interés y curiosidad, me informa que está haciendo un relevamiento de tumbas antiguas en el interior del cementerio. Su figura y la de algunos de sus ayudantes – estudiantes de antropología o arqueología, supongo- es lo primero que diviso en la fresca y diáfana mañana en el Cementerio de Azul, uno de los diez sitios recomendados por la mayoría de las guías turísticas del país y que resulta un hallazgo para todos aquellos que sienten que en lugares como ese puedan encontrarse con verdaderas muestras artísticas que -por su belleza y originalidad- logran trascender el espíritu mortuorio que las envuelve.

La obra que engalana la entrada del cementerio es realmente monumental  e invita a quien se ponga delante de ella a que se tome un tiempo para observarla desde diferentes ángulos y elabore con ellos composiciones más que interesantes, que surgen de la inevitable combinación de las líneas geométricas con las que está diseñada y el azul del cielo que la recorta como telón de fondo. Sin embargo, más allá de la sorpresa que supone encontrarse con una pieza de ese estilo, la misma no resulta una extrañeza cuando se indaga acerca de la biografía del arquitecto Salamone y se toma contacto con las bases que forjaron la particular visión que tuvo en cuenta a la hora de desplegar su arte.

15/5/16

Postales: la oveja doméstica de Azul

Salí del casco urbano de Azul y me alejé unas cuadras nomás. Cerca del monumento al Quijote de la Mancha creado por Regazzoni me encontré un enjambre de casitas bajas como las que predominan en buena parte de la ciudad. Al lado de otra, totalmente ornamentada y recargada con graffittis veo esta, sencilla, con una persiana caída y un frente que denota humildad. En medio de la rústica textura del frente observo algo que se mueve y, al agudizar la vista, la reconozco: una oveja echada al sol como si fuera un perro me mira y me exhorta a que la retrate. Los viajes tienen esas cosas. Sólo hay que estar atentos.

14/5/16

Fotorreportaje: La Plaza San Martin de Azul

Si se pudiera cambiar la realidad de color a blanco y negro, la Plaza San Martín de Azul, sin dudas, sería la escenografía de un film de Fritz Lang. Portadora de una singular belleza, el mítico espacio azuleño está integrado por un sinfín de elementos que, sumados a la geometría elegida para el diseño de los mismos, es la responsable del particular estilo. Pero no sólo la geometría es la responsable de que la plaza tenga la fisonomía que tiene sino también un mentor o ideólogo: el arquitecto italiano Francisco Salamone.

SALAMONE, EL MENTOR DEL MODERNO ARTE BONAERENSE 

Según cuenta la historia Francisco Salamone habría llegado a la Argentina desde muy pequeño (apenas iniciado el siglo XX) escapando de la dura realidad de la Italia de entonces. Una vez asentado en el país se educó y alcanzó el título de arquitecto. Pero en la década del 30 pudo poner en práctica sus conocimientos y su creatividad cuando fue convocado por el Dr. Manuel Fresco (gobernador bonaerense por aquellos años) para realizar un monumental proyecto arquitectónico en varias ciudades de la provincia de Buenos Aires.

La propuesta de Fresco consistía en que el arquitecto diseñara varias propuestas de cementerios, intendencias, mataderos y plazas para ser construídas en grupo en diferentes ciudades (algunas de ellas fueron Azul, Saldungaray, Laprida y Guaminí). Así es como luego de presentar varios proyectos la obra finalmente fue aprobada y comenzaron a construirse las diferentes piezas arquitectónicas. Pero no es la soberbia propuesta de Fresco lo que hizo grande a Salamone sino el estilo (una mezcla de Constructivismo ruso, Futurismo y Art-Decó) que utilizó para idear los diferentes espacios y que hoy, a la distancia, se convirtieron en obras de arte que no hablan sólo de cuestiones estéticas de un momento histórico sino, además, de una verdadera cosmovisión de la época (que iba en la misma línea de pensamiento del gobernador Fresco quien tenía entendía la política  bajo el inflexible canon de "Dios, Patria y Hogar").

10/4/16

Azul: la gran dama de la cultura bonaerense

1.
¿POR DONDE COMENZAR A DESCUBRIR LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES?

Desde hacía varios años tenía en mente comenzar a recorrer la provincia de Buenos Aires. Con una corta experiencia que abarcaba Tandil (por tener familiares allí y por haber sido mi primer viaje con apenas unos días de existencia), Mar del Plata (por ser el destino indiscutido de veraneo) y Monte Hermoso (cuando en 2013 hice un blogtrip junto a otros colegas blogueros). En el mientras tanto cada vez que veía artículos, crónicas o fotografías de algunos de los sitios mas emblematicos de la provincia me repetía hasta el cansancio cuándo me iba a decidir y largarme a la ruta. Así es como este año, cuando aún intento recuperarme del Síndrome de Sthendal en el que me dejó sumido el último viaje a Italia, tomé la decisión de dar inicio al circuito bonaerense y descubrir la infinidad de espacios, historias,patrimonio, costumbres y cultura que se esconde en muchos de los pueblos y ciudades que pueblan la geografía de la masa bonaerense.

Tomada la decisión tenía que fijar un destino y ahí se me produjo un verdadero dilema ya que la mayoría de los lugares que colocaba en la lista competían en importancia para estar en el primer puesto y pasar a mi historia personal de viajero como el que oficiara de ritual de iniciación. Ante la indecisión agudicé la búsqueda de sitios que me proveyeran de la mayor información posible y di con Conoce la provincia una página que -a primera vista- me pareció depender de algún organismo oficial de turismo pero que, muy por el contrario, estaba hecha por "una familia viajera" que ama la provincia de Buenos Aires y "sueña con recorrer el país en años venideros y porque no, otros países". Esa frase fue reveladora. La historia de esa familia y el excelente sitio que pusieron en la red (excelentemente documentado tanto con información como con imágenes de gran nivel) sería mi guía para comenzar el proceso de descubrir la inmensa provincia.

9/3/16

Un día en Villa General Belgrano

Ideal para escapadas, visitas de fines de semana largo o bien para disfrutar de la Oktoberfest de Octubre (evento cervecero de nivel internacional y que se hace en paralelo con varias ciudades de Alemania) la ciudad cordobesa de Villa General Belgrano supone una excelente posibilidad para vivir una experiencia diferente, sin tener que alejarse demasiado de Buenos Aires ni someter al bolsillo a pruebas exorbitantes de difícil recuperación. En esta nota les comparto mi experiencia de un día en la ciudad más germana del circuito nacional y qué sitios y actividades no pueden dejar de hacer.
1. 
COMO EN ALEMANIA PERO EN LAS SIERRAS DE CÓRDOBA

Llegar a Villa General Belgrano implica una hora de viaje desde la ciudad de Córdoba aproximadamente. A medida que el autobús se aleja de la Terminal de Ómnibus de Córdoba el paisaje comienza a tomar la estética de los paisajes serranos y así, entre pastizales y lomadas ondulantes, al cabo de unos sesenta minutos aproximadamente se está en la villa alemana, en el corazón mismo del Valle de Calamuchita

Al dejar el autobús, la terminal de ómnibus se me presentó a la vista como una de las más pequeñas del mundo (incluso desbancó en mis recuerdos a la de Villazón en Bolivia que, hasta el momento, encabezaba mi lista de estaciones diminutas). Pero lo cierto es que a la pequeñez del recinto, un elemento mas apareció para transformar el lugar en un espacio inolvidable: la presencia de perros callejeros que iban y venían como demostrando territorio y exaltando nuestro carácter de visitantes. De todos colores, tamaños, edades, formas y pedigrees que se les ocurra ellos viven en los alrededores de la terminal de manera independiente y encuentran en el gran movimiento de público una buena forma para no sentirse tan solos y robar alguna caricia que les recuerde que pese a las matas de pelo, los abrojos y la tierra pegada en su cuerpo aún pueden estremecerse cuando manos anónimas pero cargadas de afecto les regalan desinteresadamente alguna.

Como marca el manual de buen turista me dirigí a la oficina de Información turística (que era todo lo minúscula que se imaginarán teniendo en cuenta el contexto del espacio en el que estaba ubicada) y allí solicité un mapa para poder dirigirme a gusto por el casco urbano de la villa sin perder tiempo y pudiendo aprovechar el día que había amanecido soleado aunque algo húmedo. Las empleadas me atendieron muy amablemente y con una cortesía poco habitual en organismos públicos dedicados al turismo me explicaron de manera más que didáctica cómo llegar al casco de la ciudad (el cual estaba a unos escasos 500 metros de la terminal) y me sugirieron dos circuitos a pie para conocer los sitios más importante de la ciudad y también otro para descubrir los aspectos más ecológicos y naturales como los ríos que atraviesan la villa, los pedregales y las abundantes zonas verdes que hacen de Calamuchita una de las zonas mejor cuidadas y conservadas de la provincia.

Apenas comencé a descender por la semiempinada Calle Vélez Sarsfield en dirección a la gran plaza donde se lleva a cabo la Oktoberfest anual me dí cuenta del sincretismo geopolítico con el que fué pensada la ciudad. A medida que avancé en la marcha comencé a descubrir singulares esquinas tales como Munich y San Martín, Avenida Comechingones y Selva Negra, Los Incas y Kochmann y un sinfín de calles con nombres de árboles, plantas y flores que existen de manera simbiótica tanto en nuestro país como en tierras alemanas.

24/1/16

Museo del Bicentenario: La Historia nacional en vitrina

Hasta la apertura del Museo del Bicentenario el único espacio que había en la ciudad para ver los vestigios de la historia nacional era el Museo Histórico nacional y algún otro en el cual se atesoraban diferentes piezas que podían dar fe del pasado colectivo. Pero cuando un día antes de que se cumpliera el bicentenario de la Revolución de mayo (el 24/05/2011) las autoridades gubernamentales decidieron inaugurarlo en el mismo sitio donde antes había funcionado la antigua Aduana Taylor, abriendo con él un espacio de gran nivel y con un acopio de patrimonio histórico que los argentinos merecían tener bajo un mismo techo.

A lo largo de esos doscientos años en los que se forjaron los valores y los principios sobre los cuales se erigió la república sucedieron un sinfín de hechos, todos determinados por contextos internacionales, los vaivenes locales políticos, sociales, religiosos, económicos que de modo ineludible imprimieron en la memoria colectiva una huella imborrable, tan honda, que es inevitable que se reavive y resignifique en cada una de las salas que especialmente diseñaron quienes tuvieron la responsabilidad de organizar la exhibición. 

Pero no sólo el interesante patrimonio histórico compone la colección del museo sino que, además, hay un espacio muy importante dedicado a las obras de arte más significativas de la historia nacional, entre los que se destaca el mural recuperado del mexicano David Alfaro Siqueiros, que durante años permaneció cautivo en un contenedor en el puerto y que gracias al rescate y la revalorización de la pieza hoy se puede disfrutar mediante una experiencia sensorial sin precedentes en el país (convirtiéndose en la gran atracción de la visita).

26/12/15

24 hs. en Verona: la casa de Julieta

Los turistas que llegan a Verona procedentes de diferentes ciudades de Italia buscan dos sitios específicos: la Arena y el famoso balcón de Julieta. Apenas se ingresa en el casco histórico de la pintoresca ciudad italiana ya se pueden ver las hordas de personas que caminan como si fuera en procesión hacia la famosa residencia en la cual se cree que habitaron los Capuletti y donde está el balcón que inspiró a la mayor pluma de la literatura inglesa a escribir el clásico de Romeo y Julieta. Pero si bien esa es la leyenda que todos creen y aceptan de manera inapelable, la historia dice otra cosa. 

Al parecer la casa que hoy se erige en pleno centro de la ciudad y a la cual se le atribuye haber sido la morada del personaje de Shakespeare no es más que una que obedece a los cánones estéticos de aquella época y que guarda cierto parecido con la que apareció en las ilustraciones de las primeras ediciones de la pieza. Ello habría llevado a los antiguos dueños de la casa (que casualmente eran de origen aristocrático) a abrirla al público por considerarla el escenario donde otrora se dió la controvertida historia de amor entre los dos jóvenes de familias conflictivas.

Ahora bien, si se indaga aún más profundamente en aquello que se dice y lo que en realidad sucedió se cae en una segunda falacia o "mentira piadosa" (sobre todo para no decepcionar a los amantes del género) que no es otra que la información que deja en claro que no sólo los personajes son producto de la inventiva Shakespeariana sino que, además, él autor murió sin haber estado nunca en la ciudad. Sin embargo, pese a ser un mito sostenido durante años producto de la mente de alguien que decidió enriquecerse con la vivienda, ir a Verona y no visitarla, implicaría un acto poco inteligente.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails