2/8/15

Italia 2015: un viaje cinematográfico

Ya de vuelta en casa las imágenes, recuerdos y sensaciones comienzan a acomodarse para dar paso a la reconstrucción de aquello que se vivió y que se da en llamar "la experiencia del viaje". Cada cronista tiene su propio método para plasmar lo vivido, pero en mi caso, con los años, me dí cuenta de que las fotos son el mejor documento a la hora de definir los temas de los artículos ya que, por su cualidad de disparadoras delimitan cuestiones, clasifican temas y organizan la tarea de desplegar un relato interesante y cargado de experiencias que puedan servir a otros que viajen a esos destinos o bien para encender la llama sagrada del deseo de viajar.

Cuando tuve que contar el viaje anterior repasé minuciosamente la masa fotográfica obtenida en el periplo e intenté encontrar entre ellas algún hilo conductor que las amalgamara ya que, si bien todas están atravesadas por el interés del conocimiento, noté que en varias de ellas se repetían ciertos patrones, elementos o situaciones. Así fue como luego de examinarlas en profundidad llegué a la conclusión de que aquel viaje había estado atravesado en casi todos los destinos por ángeles, esos seres regordetes y enrulados que tanto éxito tuvieron en Europa a lo largo de la historia y que, de modo repetido, se colaron en las pinturas, en los carteles, en graffittis o en esculturas de ciudades tan dispares como Roma, Budapest o Berlín y que, extrañamente, definieron al recorrido, por lo cual creí pertinente titularlo "Un viaje angelado"

Así es como, teniendo en cuenta lo interesante del descubrimiento anterior, al llegar a casa esta vez me puse a observar las las fotos (en éste viaje fueron casi 4500 imágenes tomadas en las 11 ciudades visitadas) y noté clara y rápidamente cual había sido el tópico que caracterizó a este Italia 2015: el cine. Con la aparición de imágenes, de películas, la presencia de actores y actrices venerados cual dioses antiguos, estudios de cine y televisión, historias, libros, bares, sitios notables, festivales, muestras y un sinfín de otros elementos con los que jamás pensé encontrarme y sin embargo, como regalo del viaje, estuvieron allí, dándome la bienvenida o bien esperando a que los descubriera como perlas de galeón. 

De no haber mediado esta presencia de lo cinematográfico les aseguro que el viaje igualmente hubiera valido por sí mismo el mote de cinematográfico (ya lo verán en las crónicas que iré publicando y compartiendo con ustedes) dado que esa fue la sensación que en varias oportunidades tuve: la de estar viviendo literalmente una película. Las crónicas, les anticipo, tendrán mucho de cinematográfico, pero antes me gustaría mostrarles porqué la identidad de este viaje estuvo signada por el mundo del celuloide. Vayamos paso a paso...

1. ROMA: Interior-Día/Noche-Hotel Fontana, Estudios de la RAI y Neorrealismo vario.

La única presencia cinematográfica buscada había sido la de reservar habitación en el Hotel Fontana de Roma, emblema de la ciudad, en el cual había decidido hospedarme ya que quería ver desde adentro cómo era el lugar donde en los dorados años sesenta Fellini, Anita Ekberg y Mastroianni vivieron en él mientras rodaron La Dolce vita, uno de los mayores clásicos del cine italiano. 

La experiencia del Hotel Fontana les aseguro que merece un articulo aparte (y que de hecho lo tendrá), pero lo ubico como hecho original ya que, así fue cronológicamente y por que, a partir de mi estadía allí, un mundo de cine se comenzó a desplegar en cada uno de los lugares por los cuales pasé.

Autorretrato en uno de los espejos del Hotel Fontana


Estudios de RAI en la zona cercana al Vaticano. Estos estudios funcionan para cubrir la actividad de la Iglesia

Debajo del Puente Sant´Angelo Passolini emula la Piedad portando su propio cuerpo asesinado

La legendaria Vía Véneto y el Largo di Fellini que le da origen

La Isla Tiberina fue la sede del Festival de Cine Lumiére 2015

2. VENECIA: Exterior/Día/ Set callejero/ Mostra de Venezia/Teatros y el fantasma de Goldoni

Nadie que haya visto mucho cine (o apreciado mucho arte) diría que Venecia no es una de las ciudades mas cinematográficas del mundo. En ella se filmaron ciento de películas (de todos los géneros y todas las calidades), videoclips (aquel de Madonna cantando Like a Virgin a bordo de una góndola y recorriendo los canales es uno de los mas recordados) se cantaron canciones en su honor (Aún hoy la voz melancólica de Aznavour canta en las radios aquel "Qui c´est triste Venice") y se han contado historias que aún aguardan el momento de ser filmadas. 

Por eso no caben dudas de que toda la ciudad es en sí misma es un set de filmación. Pero cuando se toma conciencia de que además, allí, una vez al año se lleva a cabo la Mostra de Venezia (uno de los festivales de cine más importantes del mundo) la cuestión cinematográfica se expande y Venecia, aún mas. En las siguientes crónicas les compartiré algunos de los sitios que sirvieron de locaciones a filmes como 007 (James Bond), Muerte en Venecia o El Vuelo de la paloma (además de otros en los que el "fascino" de la ciudad se hace evidente).

Teatro Carlo Goldoni, en homenaje al padre de la Commedia del´Arte

Arlequino de Goldoni es una de las obras más representadas en la ciudad

MILAN. Exterior/Día/ La ciudad del milagro

Para muchos Milán es una de las ciudades menos italianas de Italia (su proximidad a Francia y Suiza la vuelven un témpano respecto a otras de la península) y para otros un gran shopping donde los mercaderes que se autodenominan emporios venden sus gemas a precios exorbitantes y una masa con ansias de etiqueta compran como fieles devotos. Pero para quienes conocen un poco la historia del cine recordarán que en la colosal Piazza del Duomo se rodó Mirácolo a Milano, aquella gema de Lucchino Visconti en la que, a modo de realismo mágico, los pobladores frente al majestuoso Duomo vuelan en escobas de paja alcanzando el cielo tan preciado que la posguerra europea no les dejaba apreciar. 

Al igual que Venecia, Milán también es en sí misma un set de filmación. Llena de palacios, monumentos, obras de arte y un pasado que se esconde para ser descubierto por aquellos que lo busquen es una de las ciudades mas controvertidas y bellas al mismo tiempo, donde si se la busca, se encuentra la sensación de estar viviendo dentro de un film.


FIRENZE: El discreto encanto de la "Borghesía"

Cuando reservé habitación en el Borghese Palace Art Hotel sabía que iba a estar en un sitio cargado de historia y de arte pero nunca, con presencia cinematográfica. El edificio en el cual se aloja el actual hotel perteneció a los Salviatti, quienes en el siglo XV construyeron allí un palacio y que luego vendieron a los Borghese dos siglos después. Si bien el lugar hoy fue modificado para funcionar como sitio de albergue, los dueños quisieron dejar en él la impronta estética del pasado para testimoniar ese sentido de "Dolce Vita" que caracterizó a Italia en la posguerra. 

Pero lo cierto es que más allá de ser un espacio increíble y muy recomendable para una estadía en la ciudad cuna del Renacimiento, me sorprendió gratamente cuando un día me dirigí al bar y me encontré con una presencia fotográfica puesta en escena casi siguiendo un patrón museístico y que ponía delante de los ojos de los huéspedes las más grandes glorias del cine italiano y mundial.

Fellini y Ettore Scola secundados por Sofía Loren y Marcello Mastroianni en diferentes filmaciones

Digna de un poster pop esta foto en la que están Bogart, Marilyn e Ingrid Bergman es un hallazgo inédito

El beso de Ana Magnani y Alberto Sordi bien podría competir con el pintado por Klimmt
Pero la experiencia cinematográfica no acabó con estas imágenes. Una tarde, mientras recorría el Duomo de Florencia, entre medio del gentío una jovencita se puso al lado mió, acompañada por un hombre de unos cuarenta años que portaba en sus hombros a una niña de no mas de dos o tres años y que miraban hacia la cúpula del Duomo como absortos por la imagen. Al darse vuelta ella quedó frente a mí y me miró, y haciendo uso de una extraña operación mental (extraña por que fue confusa) identifiqué en el rostro de aquella joven nada menos que a Nathalie Portmann (una casualidad más que luego devendría en hilo dorado del viaje).

BOLOGNA: la más cinematográfica de todas las ciudades

Cuando bajé del tren en el que venía de Firenze pensaba encontrarme con una Bologna llena de estudiantes, con las cúpulas verdosas por el bronce oxidado, las bicicletas y algo, aunque sea un graffitti callejero, que me dijera que Umberto Eco pasó allí buena parte de su vida y donde desplegó buena parte de su obra. Pero no. Salvo por las cúpulas verdosas y las bicicletas, nada de eso apareció. El verano había producido el receso escolar y universitario y en la ciudad nada testimoniaba el paso del cavalliere de la semiología.  

Llegué al hotel bajo un sol casi subsahariano y dejé las valijas. En menos de una hora estaba en la plaza principal que lejos de lo que había imaginado o visto en las guías de turismo lucía así:

Pantalla montada en la plaza principal de la ciudad  bajo el marco de Il Cinema ritrovato

En el Palazzo d´Arcusio, sorprendentemente, había una muestra de los directores de la Emilia-Romagna

Los personajes más emblemáticos del cine poblaron la ciudad de afiches y menciones especiales

Vittorio Gassman y Alberto Sordi

Buster Keaton vigilaba una de las principales avenidas de Bologna 

Afiche de Vértigo con el título adaptado a Italia

ROMA: final del viaje y una visita muy especial.

Cinecittá fue desde siempre una obsesión. En ellos se filmó buena parte de lo mejor del cine italiano y mundial, ya que sus locaciones sirven para el rodaje de importantes films y series americanas. En 2009 intenté un arribo a los estudios pero, al mejor estilo de una película, me negaron la entrada ya que el lugar no estaba preparado para recibir turistas. Pese al pedido inútil a uno de los empleados de seguridad no pude atravesar el pórtico de entrada (y hasta se me avisó de que si seguía insistiendo llamarían a la policía). 

Seis años después Cinecittá es un sitio mas agradable con el público cinéfilo y ya transformado en un estudio que se muestra y comparte la historia, me permitió atravesar el pórtico aquel que antes no había podido y pude "Ingresar al mito", tal como reza el cartel de la entrada. Lo que allí dentro experimenté no puede menos que ser reflejado en un artículo completo (fue tanto que les aseguro que ofició como especie de "viaje paralelo")



Además de toda esta presencia cinematográfica, es digno destacar que Italia es en sí mismo un país cinematográfico y que invita a exponerlo en papel (pantalla en este caso) para ser compartido con todos aquellos que gusten de las crónicas e historias de viajes. Gracias por haberme acompañado estos treinta y tres días de recorrido a través de los mensajes, los posteos en redes sociales y los apoyos virtuales. Créanme que los sentí conmigo y fantaseé de que manera les iba a contar todo lo vivido.

 Ahora llegó el momento. Acomódense en la butaca. En minutos se apaga la luz y comienza la proyección.

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